Durante toda mi vida han pasado episodios, vivencias, experiencias muy significativas y que hasta el día de hoy me han hecho crecer como persona. Pero sin duda alguna al recordar los momentos más relevantes de mi pasado me atrevo a decir que son:
El nacimiento de mi hermanito:
Un recuerdo en dónde sentí una inmensidad de emociones por saber que iba a tener un amigo de sangre, un compañero, un confidente, un hermano; sentía una total felicidad y se lo hacía saber a mi madre, puesto que estaba dispuesto a recibirlo con el mayor amor del mundo, y más aun sabiendo que venía en camino una personita muy única, un angelito muy especial y a él que decidimos nombrarlo Emmanuel.
Mi primera comunión:
Recuerdo que ese día me sentía muy especial, pues la mayoría de mi familia tenía puestos los ojos en mí; había un pastel muy grande con forma de biblia, que a propósito comí mucho ese día. Definitivamente un encuentro con Dios muy agradable y satisfactorio.
Mi graduación del colegio:
Cuando pienso en mi graduación, inmediatamente recuerdo que fue una vivencia llena de muchos sentimientos encontrados, alegrías, tristezas, tranquilidad, confianza. Sabía que aunque había culminado un ciclo muy importante de mi vida, pues era consciente de la distancia que se toma muchas veces de tus compañeros, amigos, personas a las cuales les cogiste un enorme aprecio y cariño. Ese día estaba listo, con una toga azul oscuro, precisamente mi color favorito y con uno de mis más grandes regalos, mi familia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario